HUARI ANTIGUO:
Indudablemente la primera ubicación de Huari como pueblo, ha sido el sitio que actualmente se llama HUARITAMBO, que según el genio del idioma quechua significa Tambo de Huari. Es natural que la población antigua de Huari haya sido aquel lugar, porque por ahí pasa el  camino del inca. En confirmación de ello volvemos a citar a Huaman Poma de Ayala, quien hablando de los tambos en esta región dice “Huari con tambo Real y casa de Huaina Capac Inca”.

Este pueblo de Huari, en su antigua ubicación, dice Miguel de Estete en 1553 que era un buen pueblo, actualmente Huaritambo no es más que tristes ruinas.


VI. FUNDACIÓN DEL NUEVO HUARI:

Desde 1572 comienzan a ejecutarse las reducciones ordenadas por el Virrey Toledo. El clima frío y el suelo pobre de HUARITAMBO aconsejan buscar para Huari un sitio de clima más suave y de tierras más fértiles. Esta es la única razón para escoger el sitio actual, a cinco kilómetros al sur de anterior, para la fundación española del pueblo de Huari. Hay un clima ideal de días templados y noches suaves; no hay vientos impetuosos, sus tierras aledañas producen maíz, trigo, cebada, alverjas y otros comestibles.
Aquí pues se ha de identificar el templo, que ha de ser como el hogar del pueblo y Frente al templo, como en todas las ciudades españolas, haz de estar la plaza de Armas o plaza principal.

A los cuatro costados, a partir de este centro a los poblados del Norte: Acopalca y Colcas; al Este, Cajay  y Huancarpata; al sur, Chinchas, Yaquia, Mallas y Colpa y al Oeste Ampas.

Patrón del pueblo Santo Domingo y la Virgen de Rosario.

EL NOMBRE:
Desde tiempos antiguos esta población ha sido conocida con el nombre pomposo de SANTO DOMINGO DE HUARI DEL REY, se llamó del REY porque los tributos de Huari percibía la corona Española, con la independencia naturalmente dejo de ser DEL REY y poco a poco ha perdido también el nombre de su patrón, quedando con solo el nombre primitivo de HUARI.

TEMPLO DE HUARI:
Existe la tradición de que Juan Huarin, cacique de Huari fue el edificador de este tempo, el que con sus recias paredes ya está indicando su antigüedad.

Juan Huarin fue cacique por los años de 1623 y posteriores, por lo consiguiente nuestro vetusto templo cuenta con casi tres siglos  y medio de existencia.